inicio            misión          visión          objetivo

Una de cada 5 mujeres sufre violencia de pareja actualmente.                              En la infancia el 42% de las mujeres encuestadas fueron golpeadas, 21% insultadas y 16% humilladas por sus padres y/o familiares.                              Las mujeres no buscan ayuda por falta de confianza, vergüenza o porque consideran la violencia de pareja como algo privado.                              Durante el embarazo 8% de las mujeres encuestadas sufrieron humillaciones, 6% fueron obligadas a tener relaciones sexuales y 5% golpeadas por sus parejas.

Ir sobre ruedas
Día Internacional de las personas con discapacidad
3 de diciembre

Si pensamos que hay 600 millones de personas con discapacidad en todo el mundo, la mayoría residentes en los países en “vías de desarrollo”, entonces las escasas oportunidades para esta población quedan más claramente en evidencia. Tan sólo en la ciudad de México se calcula que un 10% de la población vive con alguna discapacidad que afecta su movilidad, audición, visión o capacidad intelectual. En México hay más de 10 millones de personas que viven con alguna restricción o limitación para a realizar alguna actividad dentro de lo considerado “común” para el ser humano. Esta restricción es ocasionada por un déficit que puede estar presente desde el nacimiento o adquirirse en un momento posterior de la vida y dar origen a algún grado de discapacidad.

A nivel mundial, las estadísticas de las Naciones Unidas indican que el 82% de personas con discapacidad viven en condiciones deplorables, en aislamiento y excluidos de sus comunidades. Los también llamados “con capacidades diferentes” constituyen quizá el grupo más discriminado sistemáticamente; por ello, en 1983 se estableció el Día Internacional de las Personas con Discapacidad y cada año en todo el mundo se celebra todo lo que éstas personas han logrado en distintos de la actividad humano, como son los de la igualdad de derechos, el deporte y otros.

Para este grupo humano la falta de acceso a los servicios básicos sigue siendo una fuente de pérdida de oportunidades. Pero más allá, pone en evidencia la insuficiencia de los servicios. La mayoría nunca ha utilizado un teléfono ni usado una computadora de alta velocidad, la revolución tecnológica quedará perdida para muchas personas con talento y, sus contribuciones no podrán ser aprovechadas por el resto de la gente.

En muchos lugares del mundo, para aquellos que han quedado con alguna discapacidad como resultado de la malnutrición, la explosión de minas terrestres, o de actos de terrorismo, es una cuestión de vida o muerte el poder acceder al agua potable, a los alimentos y a cuidados de salud básicos. Satisfacer las necesidades básicas de estas personas debe ser una prioridad.

Se hacen urgentes soluciones innovadoras y no convencionales. Las tecnologías de la información y la comunicación pueden ser especialmente útiles –para dar a conocer mejor las cuestiones relativas a la discapacidad, y para proporcionar empleo y otras oportunidades a personas discapacitadas.

La capacitación de personas en el ámbito de las normas internacionales, particularmente los derechos de las mujeres con discapacidades, está demostrando ser otra vía para incorporar la perspectiva de la discapacidad en el proceso de toma de decisiones. El número de mujeres con discapacidad, está incrementándose, tanto por las limitadas medidas de prevención y atención a las mujeres por parte de las instituciones, como por la necesidad de participar en la vida productiva, lo que las conduce a exponerse a los mismos riesgos de accidentes automovilísticos, de trabajo, de estrés, etc., que la población masculina.

Socialmente las mujeres están determinadas a no demandar atención adecuada a sus discapacidades. En nuestra cultura los hombres suelen recibir de manera prácticamente obligatoria una rehabilitación que les permita mantenerse productivos, y acuden entonces, con mayor frecuencia a los servicios médicos para que su salud sea atendida; las mujeres en cambio se ven menos favorecidas para recibir la ayuda que les permita enfrentarse y resolver sus dificultades físicas, o cualquier desorden psiquiátrico, intelectual o emocional, teniendo que vivir las barreras físicas y actitudinales de las instituciones educativas y de salud que se hacen manifiestas en los inadecuados servicios del transporte urbano, la escasa o nula asistencia para el cuidado de su salud, de los hijos y de las dificultades en la interacción de la pareja.

Las personas que han de luchar a diario para superar no sólo su discapacidad sino también la discriminación a la que se enfrentan, muestran normalmente una gran paciencia, fortaleza e imparcialidad. En un mundo que necesita que todas las personas aporten sus habilidades e ideas, deberíamos cuidar estas cualidades –y aquellos que las posean deberán contar con todo nuestro respeto y apoyo.

En el camino andamos...
Día de los Derechos Humanos
Ir sobre ruedas
La verdad de los hechos
Vive y deja vivir
Las mil caras de la violencia

Diversidad y respeto
Festejando a los médicos
Un mal silencioso, cáncer de mama