| El
Consorcio Nacional Mujer y Salud
El Programa
de Acción Mujer y Salud (PROMSA),
a cargo de la Dirección General Adjunta de Equidad de Género
es una iniciativa innovadora de la presente administración
que busca dar un giro importante y significativo en las políticas
de salud, a través de acciones que corrijan las inequidades
existentes entre mujeres y hombres en el área de la salud.
Para lograr sus objetivos,
el PROMSA, requiere de la colaboración transversal de todas
las instituciones del sector salud: las y los servidores públicos
de todo el sector y de aquellos que tienen alguna corresponsabilidad
en el diseño y la ejecución de políticas
públicas relacionadas con la salud de la población,
así como del personal operativo de todas las instituciones.
Además, requiere de la participación de las instituciones
académicas del sector privado y, de manera central, de
la sociedad civil organizada. Para darle estructura y viabilidad
a esta colaboración se creó el Consorcio
Nacional Mujer y Salud.
Características
del Consorcio
El Consorcio tiene cobertura
nacional y sectorial, trabaja con todas las instancias de la Secretaría
de Salud y del Sistema Nacional de Salud, así como con
las instituciones especializadas en asuntos de las mujeres y con
organizaciones no gubernamentales de índole técnica
que reúnen la capacidad de convocatoria y el mandato para
definir políticas, normas y programas de las instituciones
públicas con el conocimiento, experiencia y reconocimiento,
nacional e internacional, del que gozan estas organizaciones privadas.
A la vez, es una iniciativa intersectorial, que colabora con dependencias
que tienen un papel esencial en relación con la mujer y
la salud, ya sea generando y procesando información u operando
centros de atención o programas dirigidos, en especial,
a los grupos más vulnerables; interactúa con instituciones
de educación técnica y superior responsables de
la formación de profesionales y trabajadores de la salud
y con el sector privado que produce insumos para la salud de la
mujer o que tiene tradición en apoyar financieramente programas
y actividades para ello.
El Consorcio es una iniciativa
incluyente y representativa de los intereses y las necesidades
percibidas por las mujeres al promover la colaboración
de la sociedad civil, especialmente de las organizaciones no gubernamentales
dedicadas a la información, cooperación técnica,
difusión y vinculación de la investigación
con la toma de decisiones en asuntos que afectan a la salud de
las mujeres.
Facultades del
Consorcio
El Consorcio tiene
capacidades para:
Elaborar y presentar a la consideración del Poder Legislativo
las propuestas de políticas nacionales sobre género
y salud.
Acordar políticas y estrategias de consenso que permitan
incorporar la perspectiva de género en el diseño
de programas, la prestación de servicios, la formación
de recursos humanos y en el diseño y ejecución de
investigaciones en salud.
Establecer los mecanismos a través de los cuales se ejecuten
las políticas y estrategias al interior de las instituciones
representadas en este organismo.
Estructura del
Consorcio
Está integrado
por:
Consejo de
Conducción. Formado por
las y los titulares de las instituciones gubernamentales y no
gubernamentales. Es responsable de diseñar las políticas
y estrategias para el logro de los objetivos del Consorcio.
Sus miembros nombran a los representantes de sus instituciones
ante el Consejo Técnico y les brindan el apoyo institucional
necesario para su desempeño y el cumplimiento de acuerdos.
Consejo Técnico.
Está integrado por especialistas representantes de las
distintas instituciones gubernamentales y no gubernamentales
con capacidad de decisión. El pleno del Consejo Técnico
sesiona formalmente al menos 4 veces al año y es consultado
las veces que se considera necesario. Su función es ejecutar
las políticas diseñadas por el Consejo de Conducción.
Para lograr avances en asuntos específicos de la agenda
del Consorcio se han organizado grupos de trabajo.
Grupo Asesor
Internacional. Es una instancia
en proceso de integración. Se propone contar con especialistas
mundiales en los temas de interés del programa, quienes
discutirán con los miembros del Consorcio las experiencias
en sus países y ámbitos de trabajo. Se plantea
que este Consejo sesione una vez al año o cada 18 meses.
Grupos de
Trabajo. Están integrados
por personas con conocimientos, experiencia de trabajo y/o atribuciones
institucionales en el área específica abordada.
Su función es elaborar propuestas de estrategias, actividades,
proyectos o programas para resolver o mejorar cuestiones específicas.
Actualmente operan
los siguientes grupos de trabajo:
Adolescentes.
Analiza la situación de salud de las y los adolescentes;
el impacto de los roles de género en los riesgos para
su salud, el acceso, la utilización y la calidad de los
servicios y genera propuestas para mejorar su situación
de salud y la atención dirigida a ellas y ellos.
Condón
Femenino. Desarrolla estrategias
para la promoción, accesibilidad y difusión de
este método de prevención de infecciones de transmisión
sexual y de embarazo.
Mujeres Indígenas. Analiza la situación de salud
de las mujeres indígenas y busca generar acciones para
reducir el impacto en salud de la triple inequidad que viven:
de etnia, de clase social y de género.
Interinstitucional
de Salud Reproductiva. Analiza
y da seguimiento a la situación de los derechos reproductivos,
a lo programas de salud reproductiva, de salud materno-infantil
(Arranque Parejo) y control de cáncer cérvico-uterino
y de mama, entre otros.
Trabajadoras
de la Salud. Analiza las condiciones laborales y la
prevalencia de prácticas discriminatorias y de limitación
de oportunidades para las mujeres en el sector salud y propone
la realización de medidas afirmativas.
Violencia
Familiar y Sexual. Da seguimiento
al Programa de prevención y atención de la violencia
familiar, sexual y contra las mujeres.
Presupuestos
Sensibles al Género. Propone el análisis
y la incorporación de la perspectiva de género
en los presupuestos institucionales.
El Consorcio
Nacional Mujer y Salud es una figura sin antecedentes
en el país, con un espíritu integrador y democrático,
materializado en la confluencia y el esfuerzo decidido de instituciones
públicas de salud y del sector social, así como
de las académicas y de la sociedad civil. Su principal
misión es hacer propuestas realistas con perspectiva de
género para la solución de problemáticas
de salud específicas, sobre la base del respeto a los derechos
humanos, principio básico para su operación. Nuestro
reto ahora es fortalecer esta instancia de tal manera que se vean
beneficiados sobre todo quienes más necesitan de atención. |